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viernes, 27 de marzo de 2026

La Cúpula de El Capricho alcanza el nº 1 del mundo en World’s 101 Best Steak Restaurants 2026

 

 World Best Steak Restaurants

Bodega El Capricho

El universo gastronómico creado por José Gordón firma un hito sin precedentes al situar a La Cúpula de El Capricho como mejor restaurante de carne del mundo y a El Capricho como nº 10 del ranking mundial.

Después de 20 años de reconocimiento internacional por la prensa más especializada del mundo, El Capricho vuelve a marcar un hito en la gastronomía internacional. La nueva edición de la prestigiosa lista World’s 101 Best Steak Restaurants 2026 reconoce a La Cúpula de El Capricho como nº 1 del mundo y sitúa a El Capricho en el nº 10 del ranking global, consolidando así el liderazgo internacional del proyecto gastronómico impulsado por José Gordón desde Jiménez de Jamuz, León.

José Gordón, el hombre que susurra a los bueyes

Este doble reconocimiento trasciende el logro individual de cada espacio y sitúa a El Capricho como uno de los grandes referentes mundiales en el universo de la carne, con dos propuestas diferenciadas que comparten una misma raíz: el respeto absoluto por la vida, el tiempo y el oficio.

Gordón en la Finca con sus bueyes

Pero todo comienza mucho antes del restaurante. 

En la Finca El Suñil, los animales viven en libertad en un entorno de belleza serena, forjando grasas finas y elegantes que nutren estas carnes únicas, cada detalle responde a un equilibrio buscado durante años. La selección de razas escogidas desde el conocimiento, el cultivo orgánico de cereales, la alimentación natural y el bienestar animal forman parte de un mismo lenguaje: el de la paciencia y el respeto.

Aquí no se acelera nada. Se espera.
 Se observa. Se acompaña al animal hasta su momento de plenitud.
El sacrificio se entiende como un acto de responsabilidad, de cuidado y dignidad. Un paso más dentro de un proceso que exige respeto, conciencia y conocimiento. Ese conocimiento continúa después, en un trabajo que recuerda al de un monasterio del medievo: mística, silencio, observación y tiempo.


En Cárnicas El Capricho, cada pieza es tratada con un rigor extremo, siguiendo procesos meticulosos que respetan los ritmos naturales del producto, desde la selección hasta su evolución final. La carne se transforma lentamente, en procesos como la maduración o la curación que pueden prolongarse durante meses o años, donde algunos músculos superan los tres años de curado en bodega, desarrollando una profundidad y complejidad únicas. Su actividad se asemeja a un taller de investigación al servicio de la gastronomía, con un módulo de formación que está a punto de irrumpir y formar parte de un gran legado para transmitir todo lo aprendido en décadas.

 La misma filosofía se extiende a la huerta, donde se cultivan verduras y hortalizas de manera orgánica, que culminan su maduración en cuevas cercanas a El Capricho, alejadas de las gélidas cámaras industriales, conservando todo su aroma y sabor, permitiendo que la naturaleza siga su curso.


La Cúpula: una experiencia única, el mejor restaurante de carne del mundo


La Cúpula de El Capricho irrumpe directamente en la escena internacional alcanzando la primera posición con una propuesta radicalmente singular. Concebida como una experiencia inmersiva, íntima y emocional, La Cúpula se desarrolla en un espacio subterráneo recuperado, donde arquitectura, memoria, silencio y materia dialogan para crear una vivencia irrepetible.

El proyecto, desarrollado junto a RCR Arquitectes, premio Pritzker, trasciende la idea tradicional de restaurante para convertirse en un lugar donde el tiempo se detiene y donde cada detalle está pensado para elevar la experiencia gastronómica a su máxima expresión.


El Capricho: una trayectoria consolidada en la élite mundial


Por su parte, El Capricho reafirma su posición como uno de los grandes templos internacionales de la carne al situarse en el nº 10 del mundo, consolidando una trayectoria de excelencia sostenida durante décadas.


Tras haber alcanzado en 2024 el nº 2 del mundo y nº 1 de Europa, este nuevo reconocimiento confirma la consistencia, la evolución y la capacidad del restaurante para seguir siendo una referencia global dentro de la alta gastronomía.

Un reconocimiento a una forma de entender la gastronomía



La lista World’s 101 Best Steak Restaurants, elaborada por Upper Cut Media House desde Londres, se ha consolidado como una de las clasificaciones internacionales más influyentes en el ámbito de la carne. Este doble reconocimiento proyecta al mundo una idea clara: desde un entorno rural, con una visión auténtica y una profunda conexión con el territorio, es posible liderar la gastronomía internacional.

“Recibimos este reconocimiento con emoción, humildad y una enorme gratitud. Que La Cúpula de El Capricho sea reconocida como nº 1 del mundo y que El Capricho continúe entre los diez mejores del planeta es el resultado del trabajo de todo un equipo y de una forma de entender este oficio desde la paciencia, el respeto y la búsqueda constante de la excelencia.” declara José Gordón.

Sobre Bodega El Capricho de José Gordón
Desde Jiménez de Jamuz (León), El Capricho se ha convertido en un destino de referencia internacional para los amantes de la carne. Con La Cúpula de El Capricho, el proyecto da un paso más en su evolución, ampliando su universo con una propuesta única que une arquitectura, territorio y alta gastronomía.

Además de los espacios gastronómicos y la industria cárnica, cuentan con una explotación ganadera en régimen extensivo y un pequeño hotel rural, Hospedaje Doña Elvira. Recientemente, su impulsor, el chef José Gordón, ha cerrado el círculo de sus orígenes con la creación de Bodegas Gordón, ofreciendo interesantes vinos del Valle del Jamuz. 




martes, 26 de agosto de 2025

Grandes Experiencias Gourmet. Bodega El Capricho y sus dos tesoros: EL Buey y el Vino

 Grandes Experiencias Gourmet


Por Luis Domenech

Recientemente he conocido la nueva lista de los 101 mejores restaurantes de carne del mundo, y como no, mi restaurante del mundo preferido está en el sexto puesto de esta prestigiosa lista. Se trata de la Bodega El Capricho, el Restaurante que Jose Gordón, su propietario, tiene en Jiménez de Jamuz, Provincia de Zamora, y que el ha convertido en uno de los templos de la carne mundial, lugar obligado de peregrinación para los aficionados a las carnes, un apartado lugar en el que se alcanza el cielo y se disfruta de la carne con los cinco sentidos.

Con José Gordón en Sanxenxo

Hace tiempo que no voy a El Capricho, un lugar en el que me siento como en casa, pero que disfruto mas que si estuviera en mi casa. ¿La  razón?, pues yo que soy carnívoro por placer, y encuentro que estoy en el mejor sitio del mundo para disfrutar de mi pasión por la carne, y hay muchas razones para que así sea.

La primera de ellas es el entorno natural. Un paraje ideal para la cría de ganado en el que el animal encuentra todo lo que necesita, paz y tranquilidad absoluta, buen alimento, agua y los cuidados de Gordón que mima y protege a sus animales como  si fueran familia.

Al crecer el animal en este lugar y de esa manera, un animal castrado que no ha tenido crías ni dado leche, que en los diez o mas años del periodo de cría no ha aportado nada, que todo lo que porta está en su constitución, en su carne, bajo la atenta y continua mirada de su criador y de toda su sabiduría, porque Gordón atesora todo el conocimiento sobre la materia, por lo cual el resultado cuando se degustan sus manjares, es sorprendente.

Gordón entiende que críar animales para llevarlos al sacrificio final es doloroso, pero lo que hay que decir, es que estos animales han vivido una vida magnífica, sin otra preocupación que pastar y dormir. Dice Gordón que lo mas importante para la salud del animal es canalizar su energía a través del proceso de cría, para que llegue a la mesa en la mejor condición posible, y que alguien la reciba para disfrutarla. Así, el animal no muere del todo. Se queda entre nosotros, en nuestra memoria, y eso le da sentido a todo este proceso. Es toda una declaración de principios, y una explicación de como se obtiene este espléndido resultado.

Pero hay algo mas a lo que me quiero referir, y que eleva a este templo, El Capribho, a lo mas alto del mundo del buey. Me refiero a proceso de la elaboración de la cecina de este animal.Y es que El Capricho es mucho mas que un restaurante: es un laboratorio. Mejor: es El Laboratorio, el lugar en el que se experimenta y se perfecciona la elaboración de todas las piezas del animal para prepararlas para su degustación. Y es que el buey no solo es el chuletero. De los Bueyes que se sacrifican, se aprovecha prácticamente todo. Se elaboran cecinas, chorizos, morcillas, lengua,  los lomos, el rabo, el tuétano, todo se aprovecha y se convierte en un manjar.

Pero vamos a lo que vamos: la cecina de buey. La cecina de buey que produce Joseé Gordón es algo único y especial. Habitualmente, la cecina que se produce en León y Zamora es un producto de la curación de la pieza de vaca. Pero la diferencia entre vaca y buey ya la explicamos anteriormente. La pieza procedente de los bueyes de cría es la que expresa la mayor paleta de colores, olores y sabores de este animal.

El secreto de esta cecina esta en la carne del animal, elegida convenientemente fruto del conocimiento y de la experiencia de Gordón, y curada bajo tierra en cuevas que mantienen unas condiciones ideales y mantenidas de temperatura y humedad durante todo el año. 

La pieza, cortada en lonchas finas, nos muestra una carne veteada de color rosado, y brillante, por la extensión de la grasa en el corte. Su aroma es potente y característico, lo mismo que su sabor, potente, jugoso y persistente. Toda una paleta de aromas y sabores al paladar. Siempre pensé, desde que probé por primera vez esta cecina, que su loncha no la iguala el mejor jamón ibérico, aunque tampoco tiene por que hacerlo al ser la procedencia de la carne distinta.

Hoy he vuelto a ver el video que encabeza este artículo, y la verdád es que me emocioné con el recuerdo de mis visitas a El Capricho y me entró una "gran morriña", algo que nos ocurre a los gallegos cuando echamos algo de menos.

Solo espero y deseo que Dios proteja este lugar paradisíaco de los incendios de sexta generación, aunque se que los Gordón son los mejores cuidadores de este entorno natural, los guardianes del paraíso.

ADDENDUM

 Acabo de hablar con José Gordón para felicitarle por el 6º puesto en The 101´s Best World Steak, y me contó de que los graves incendios que afectaron a Zamora, y a su comarca  de Jamuz, también penetraron en su paraíso en el que cría a esa maravilla de ganado. Afortunadamente, personas, instalaciones y animales no se vieron afectados, pero si el fuego quemó gran parte del pastizal del que se alimentan los bueyes que cría El Capricho.

Personalmente deseo de todo corazón que El Capricho se recupere pronto de este desastre, pues es un lugar único en el mundo, que produce unas carnes que son únicas en el mundo, pero que hace feliz a mucha gente. Animo Gordón y familia que vuestros clientes y amigos os apoyan.


 

miércoles, 19 de junio de 2019

El Capricho. XIV Jornadas de exaltación de las carnes de buey

Jose Gordón en el centro con su equipo de El Capricho

Como en años anteriores, llegado el mes de Febrero El Capricho inicia sus Jornadas de Exaltación de las carnes de buey, que ya van por su catorce edición. En ellas José Gordón nos propone un menú degustación en el que en cada plato entra el buey a formar parte de él de alguna manera.
En la primera Jornada, reune José en su Restaurante a un buen número de periodistas, gastrónomos, bodegueros, etc. para dar a conocer el citado menú. Ese día fue el pasado Lunes, y esto fue lo que aconteció.
Nos recibe José en la terraza, en la que en una mesa están expuestos los platos que conforman el menú. Es el momento en que atiende a los periodistas, mientras tomamos el primer vino, un Mencía Carracedo de la Bodega Abad Dom Bueno (D.O. Bierzo), el cual va a acompañar la comida de principio a fin.


Un vino por cierto muy buen estructurado y con un bouquet potente, adecuado para beber y disfrutar despacio, o acompañando platos de fuerte sabor, y  no tanto para combinar con platos de matices mas sutiles. Este es el menú...

  •  El entorno del buey. Los aromas de aquí. Coctel de pomelo rosado aromatizado con espliego y espuma de tomillo.  Trago ligero y dulce para abrir el paladar.
  • La Piel. El tacto. Chips de chicharrón de buey con nuestras alubias de La Bañeza. Muy sabrosas las alubias presentadas en un pocillo de barro cocido, y buena elección de las ricas cortezas como crujiente acopañante del plato.
  • Lo primitivo: lo crudo. Tataki de lomo de vaca madurado, con mango y vinagreta de pomelo. Una interesante combinación de sabores frutales para acompañar a la carne.


  • El tejido conectivo. La unión. Carpaccio de tendones de buey con carneiros de Galicia. La textura cartilaginosa de tendón y la frescura de la carne marinada


  • Llegando al interior. Riñón con hinojo, perlas de cítricos y toque de vermú. Una agradable sorpresa, pues me encantan los riñones y la casquería en general. 


  • De carne y hueso. Ossobuco asado a baja temperatura, mantequilla de alcaparras y endivia a la brasa.  Muy tierna la carne, que mezclada con el tuétano del hueso y la mantequilla se convierte en un bocado exquisito.



  • Al final de todo. Pastel de rabo guisado con espuma de patatas, yema de corral y trufa. El crujiente del rabo, la suavidad de la crema, con la untuosidad de la yema de huevo, y el dulce sabor de las cebollitas confitadas del fondo. Creo que para la mayoría de los asistentes, este fue el plato mas logrado.


  • Esencia. Tradición. La degustación de la carne de buey. Creo recordar que degustamos carne procedente de un buey de raza maronesa con una maduración de 90 días. Tierna, tierna y llena de los delicados matices proporcionados por la prolongada maduración.



  • Avant postre: Tartar de piña con helado de limón y manteca de buey. 



  • Postre: Torta de buey con chocolate y fresa. Hasta en la confección de los postres interviene el buey de alguna manera, estando presente en todos y cada uno de los platos del exquisito menú degustación, el cual recibió alabanzas de todos los asistentes, que dedicaron al final una prolongada  y merecida ovación al personal de la Bodega.
Este es el menú degustación que va a estar presente durante todo el mes  de Febrero en la carta del Restaurante Bodega el Capricho, al precio de 75 €/persona, vino incluido. Una excelente oportunidad para disfrutar no solo de los productos del buey o la vaca, sino de la no tan conocida y siempre excelente cocina de esta prestigiosa casa.

El Capricho esta en Jiménez de Jamúz. Salida Km. 303 de la autovía de Madrid a La Coruña.
Es imprescindible reservar.