miércoles, 19 de junio de 2019

Marisquería A Barrola, en Santiago de Compostela

Ubicada en pleno casco histórico de Santiago, en la transitada Rúa do Franco y muy cerca de la Catedral se encuentra La Barrola, una de las mas acreditadas marisquerías de la Ciudad. Ya a la entrada del establecimiento lucen hermosos ejemplares de centolla o lubricantes a modo de reclamo, y o se equivocará el que acceda a esta casa para darse un homenaje de buen marisco a un precio justo, pues no hay marisco de procedencia gallega barato; si hay marisco barato, pero será de otros mares, y por supuesto no será igual de bueno ni de sabroso.

Restaurante Marisquería A Barrola
Dicho lo anterior, vamos a lo que nos trae. Reservo mesa para seis en A Barrola, pues viene la cuadrilla como ya viene siendo habitual cada año, a darse su homenaje de marisco (en adelante káskara), con un acento especial en el percebe. El año pasado vinieron para hacer la ruta1 del percebe, la que va de Muros a Muxía, con los percebes yacentes entre Finisterre y Touriñán y la costa entre ambos (ir a enlace:http://www.labuenapitanza.com/2010/07/costa-da-morte-la-ruta-del-percebe.html). Este año nos haremos la ruta 2, la cual será tratada en otro post, y que va de Camariñas a La Coruña, y sus percebes de Camelle, Punta Nariga, Sisargas y Roncudo principalmente.


Para abrir boca y prepararnos para lo que viene al día siguiente, es por lo que se deja caer la cuadrilla por A Barrola. Cuando llegamos, ya nos está esperando la mesa redonda a la entrada del comedor. El local está lleno, así como la barra de la entrada, sin embargo el ambiente no es ruidoso. Un vistazo rápido  la carta, y de inmediato decidimos el que va a ser. 

Las ostras de Arcade
Vayan las ostras por delante, como tiene que ser, muy frías y "editadas", sobre su cama de hielo. Bocados con sabor a mar es lo que son. Para que no se aburrieran mientras tanto los que no disfrutan de las ostras, se pide una ración de pulpo a la gallega para que vayan enredando un poco. Un notable para las ostras.

Viño de Ribeiro

De inicio, los mariscos irán acompañados  por un blanco do Ribeiro: Eduardo Peña de 2010. Vino de las bodegas del mismo nombre elaborado con uvas de las variedades Treixadura, Loureiro, Lado, Albariño y Godello. Es un vino muy afrutado, que huele a piel de melocotón y frutas tropicales, muy glicérido y untuoso, pero redondo y persistente en boca, y con punta de acidez.

Las almejas de Carril
Viene después otro molusco, esta vez hecho a la plancha. Se trata de unas almejas provenientes de la lonja de Carril, grandes y hermosas, abiertas a la plancha con la única adición de un chorrito de aceite de oliva, el perejil, y unas gotas de zumo de limón. Frescas también, y con la carne al dente, otro bocado con sabor a mar. Notables también las almejas.

Dos centollos de la Ría
Dos centollas mas bien pequeños de la Ría vienen detrás, eran los dos que quedaban y se noté en la calidad. Uno estaba mejor que el otro, pero se nota en el caldo del de la derecha de la foto que no se trataba del mejor ejemplar. Así y todo, dimos buena cuenta de ambos, pues había ganas de káskara.

Lubrigantes a la plancha
Mejor suerte tuvimos con los lubricantes, medio ejemplar a la plancha para cada uno de nosotros. Tampoco eran muy grandes, pero son del tamaño ideal para las cenas de este tipo, pues siendo mas grandes se haría muy trabajoso dar cuenta de la pieza al completo. Dejamos aquí la káskara, y les propongo a mis amigos el probar la lamprea, que nunca antes habían tenido la oportunidad de degustar, explicándoles previamente de que va el bicho y como se prepara. Algunos se avienen a ello, otros ponen cara de asco y dicen que ni de coñá...
     Para ayudar a bajar el trago solicitamos nos abran una botella de El Puntido 2008, un excelente vino de las Bodegas de Sierra Cantabria, y a ver que pasa...

Lamprea a la Bordelesa
Como era de esperar, a la primera o te entusiasma, o juras que no te pillan en otra como esa. Pues bien, entre los presentes, solo uno además del autor de este post se manifestó entusiasta de la Lamprea, el Guipuzcoano, que cuando la prueba por primera vez se maravilla de la fuerza de su sabor y de su textura que no se puede comparar con nada conocido. De los demás, caras raras entre ellos, y el de Vizcaya que ya viene resabiado por haber visto anteriormente el bicho vivo, y dice que ni bajo tortura. Ellos se lo pierden. El caso es que el guiso estaba muy logrado. Le otorgo un notable alto. 

Flan de café
Unas tartas de queso hechas en la casa y unos flanes de café para dar el toque final dulce a la comida, mas los cafés y los chupitos, y nos vamos al Café del Casino a que nos preparen unos excelentes Gin Tonics, marca de la casa.

En cuanto a la relación calidad/precio, decir que es suficiente. El factor calidad lo rebaja la centolla que no alcanzó los estándares de calidad habituales de esta casa, y ello afecta a la valoración final de dicha relación. En una situación mas normal, se puede decir que dicha relación es buena, pues eliminado el coste del vino (160€ menos), saldría la cuenta a 93 € por persona, impuestos incluidos, lo que para una pitanza con esta variedad de marisco autóctono, no está mal.

Valoraciones:
Iluminación: Suficiente
Comodidad: Bien
Atención al cliente: Buena
Bodega: Extensa y variada en D.O. y procedencias.

La Marisquería A Barrola está en la Rúa do Franco 29. Santiago
Teléfono: 981 577 999
Web: http://barrola.webgarden.es/

Por las rutas del percebe. De Camariñas a La Coruña

    Este es el segundo año en que se reúne La Cuadrilla para continuar con su peregrinar por las costas del percebe, y así en la presente ocasión, continuamos nuestro camino desde donde lo dejamos el año pasado, que fue en Muxía, punto final de una Ruta que arrancó en Muros, y que comprendía las peñas de los Cabos de Finisterre y Touriñán.


    Este año iniciaremos nuestro camino por Camariñas y Laxe. Se pretende hacer paradas en Camelle y Faro de Punta Nariga para contemplar Las Sisargas desde su atalaya, y seguir a comer en el San Francisco en Malpica, donde tenemos mesa Reservada. Por la tarde procede una visita a Corme Puerto y desde ahí al Faro del Roncudo para ver la puesta de Sol y si la mar lo permite, bajar a las peñas para contemplar como crecen los percebes. El día rematará con una cena el la Marisquería Río Ulla de La Coruña, en la que Jacinto nos espera con unas káskaras que nos tiene guardadas. Esta es la intención.



     Amanece un día de Sol espléndido en Galicia, mientras en el resto del País hace un frío que pela y se encuentra cubierto por nieve en su mayor parte. Nosotros arrancamos desde Santiago a eso de las 10 de la mañana por la carretera de Portomouro y Santa Comba en dirección a Laxe y Camariñas. Ya salimos mas tarde de lo previsto, pero con buena marcha pronto divisamos la Bahía de Laxe desde lo alto.

La Cuadrilla en Laxe
     Entes de seguir nuestro camino, una parada en A Casa do Arco en Laxe para tomar una tapita de percebes y un vino. Nos abren un Albariño Nora de la Bodega del mismo nombre de As Neves, un blanco que esta en el Top 100 de Wine Spectator, para acompañar la susodicha tapa.

Tapita de percebes en Laxe
     De percebes hay escasez en estos días al no haber mareas, lo que resulta un fastidio, pues es difícil encontrar quien los tenga. Menos mal que en Malpica y en Coruña están reservados en previsión de esto; por el camino, pues ya se verá lo que encontramos. La tapa de percebes de Laxe nos despierta las apetencias y nos sabe a poco, por lo que nos dirigimos hacia Camariñas en busca de mas.

Puerto de Camariñas
     Tras otear la Costa da Morte desde Cabo Vilán, y de asombrarnos de como fue posible que dejaran construir esos monstruos de granjas acuícolas en el lugar en el que estas se asentaron, destrozando irremediablemente el paisaje, regresamos a Camariñas en la cual, resulta inútil el intento de encontrar percebes en los bares y restaurantes de la Villa. La dichosa marea tiene de nuevo la culpa de que no los haya.

La Cuadrilla en Malpica

      Ya se nos hecha el tiempo encima para llegar puntuales a nuestra cita con la reserva en el Restaurante San Francisco de Malpica, pero llegamos justo a tiempo de comer.
      Es en esta zona, en cuya costa se encuentran los principales criaderos de percebes. Desde Corme al Roncudo, y desde este hacia Punta Nariga y Puerto Berizo, hasta llegar a Malpica pasando por el Cabo San Adrián con las Islas Sisargas al frente, es en sus alcantilados y en sus peligrosas aguas donde se juegan la vida en cada marea los lugareños que se atreven a bajar a por el preciado molusco. Pero aunque el tiempo es espléndido, y la mar esta tranquila..., no hay marea, luego no hay percebes como ya dijimos anteriormente.

La vista desde El Roncudo hacia el Sur
     Dicen los expertos en la materia que hay dos tipos de percebes. Los que les da el Sol en la marea baja son los mas sabrosos.  Son gruesos, por lo que aportan buen músculo en el tallo, que es lo que se come, y sueltan poca agua. Los de sombra serán mas finos de tallo y mas largos y su carne no será tan dura, ni tan sabrosa. Hay que distinguir entre el percebe Gallego y el que viene de fuera, principalmente de Marruecos y en menor medida de Canadá. El marroquí es mas fácil confundirlo con el percebe gallego de sombra, pues este es mas descolorido y fino y viene pegado a su piedra de arenisca para conservarlo vivo. El Canadiense se distingue por la uña, que presenta una fina línea a mayores de escamas en la unión de la cabeza con el tallo.
     Dice Jacinto amo y señor de la  Marisquería Río Ulla de La Coruña que el percebe debe de ser rojo por la cabeza y rojo por el pie. Esta característica solo se da en el percebe gallego.

Observando los percebes en su yacimiento...
     Al final de la tarde, y mientras esperábamos por la puesta de Sol, sobre las rocas del Roncudo anduvimos, viendo los yacimientos del rico molusco con un ojo puesto en las rocas, y el otro en la mar para vigilar el desplazamiento de las olas para que estas no nos pillaran desprevenidos.

La Marea Negra en El Roncudo

     Me viene a la memoria un viaje anterior al Roncudo, hace años, a los pocos días de la llegada de la marea negra a estas aguas y del desastre provocado por esta por culpa del hundimiento del maldito Prestige de infausto recuerdo. Confieso que lloré aquel día viendo llorar de impotencia a los que de estas aguas viven. Por encima y por debajo de estas líneas vayan dos imágenes que reflejan el daño producido a nuestras Costas en aquel entonces.

     Afortunadamente hoy en día no queda rastro, aparente al menos, de la porquería vertida entonces y repartida desde La Rochelle hasta Oporto, y si están recuperados los yacimientos de moluscos de estas costas, como dan fe los exhibidos en los escaparates de nuestras marisquerías.

¡¡¡Que no vuelva a ocurrir!!!
     Llega la puesta de Sol sobre el horizonte del Océano, y con ella esta bonita imagen en la cual uno de los miembros de La Cuadrilla, Manolo, subido en una peña del Roncudo, levanta el brazo izquierdo en actitud de amenaza a todo aquel que se atreva a hacerle daño a estas aguas y a sus percebes por ende. 
     Y sin nada mas que ver por la falta de luz, nos dirigimos a La Coruña a cenar enel Río Ulla. Pero de esta pitanza y de la del San Francisco de Malpica, daremos cuenta en otros relatos.





El Restaurante San Francisco, en Malpica de Bergantiños. A Coruña

    Recorremos en este Sábado soleado A Costa da Morte, y llegada la hora del xantar, nos dirigimos hacia el San Francisco en Malpica, donde tenemos una mesa reservada. Traemos el hambre puesta, por lo que dejamos los coches en el puerto y rápidamente nos dirigimos andando hacia allá.

El Caldo Gallego
    A pesar de ser un día soleado, el frío polar que atraviesa europa de cabo a rabo, pues ha llegado hasta el Cabo con lo cual la temperatura por estos lares también es bastante gélida. Nos lo notó el personal  que nos recibí o a la entrada, por lo que no es de extrañar que nos informaran de que tenían calvo gallego calentito, y que si lo deseábamos antes de dar cuenta del resto, podríamos calentar motores y de paso la tripa con un plato de ese buen caldo bien caliente. Nos pareció una idea excelente, y además nos sentó de maravilla, especialmente a Peru que afirmó que le había recompuesto su destemplada figura.


    A partir de aquí, caña a la káskara por parte de La Cuadrilla, empezando como es menester, por los percebes que habíamos reservado previamente, y que provenientes del Roncudo se encuentran dispuestos sobre la mesa para su degustación. Son de buen tamaño, rojos por el pie y por la cabeza,  de tallo grueso y calientes con el punto de cocción. Entre los seis, rápidamente los hacemos desaparecer de las fuentes, que enseguida son sustituidas.


     Unas fuentes con zamburiñas a la plancha ocupan el lugar de las anteriores ya vacías, ligéramente tostada la carne, y con el toque de limón, de nuevo el sabor a mar se muestra pleno en este molusco, como en el caso anterior.
     Las navajas a la plancha vienen detrás. Otra káskara distinta, otro sabor diferente proveniente del mar para deleite de mis amigos que vienen de otras regiones, y que pocas ocasiones tienen de degustar estos manjares.


    Por último, toca enredar con dos pares de sabrosas centollas de tamaño medio, pero bien llenas y con buen caldo en el caparazón, para finalizar la pitanza con unas filloas rellenas y  la tarta de queso de la casa con los correspondientes cafés y chupitos para quien quiso.


    Y así en buena conversación mientras trasteamos con la káskara, entro sorbo y sorbo de vino blanco de Ribeiro, Viña Mein para mas señas, nos llega la hora de volver hacia los coches, pues aún nos queda el acercarnos a Corme y al Roncudo para contemplar los lugares en los que nacen, crecen y se recogen estos apreciados manjares.

    Al final, como debe de ser, viene el ritual de hacer frente a la factura, pero dada la excelente relación calidad/precio de esta casa, ello se efectuó con diligencia y a otra cosa. El coste de la presente comida sin vino fue de 74 €/persona. Con el vino se elevó a los 80 €.

Valoraciones:
Ambiente: muy tranquilo.
Vistas panorámicas: sí.
Servicios: Bien.
Atención: Muy buena.
Comodidad: Bien.
Mesa: bien vestida.

El Restaurante San Francisco está en C/ Eduardo Pondal, 5. Malpica de Bergantiños. A Coruña.
Teléfono de reservas: 981 72 04 89







La Cuadrilla en La Marisquería Río Ulla de A Coruña

La Cuadrilla con Jacinto
     Ya de noche, se encuentra La Cuadrilla en A Coruña dando una vuelta por la Ciudad, haciendo tiempo para la cita con Jacinto en su Marisquería Río Ulla, en la que esperamos poner un adecuado punto final a este encuentro  anual de amigos. No hay mejor sitio para ello, pues no hay mejor lugar para una buena pitanza a base de káskara.
     Con gran alborozo nos recibe nuestro amigo que ya nos tiene preparada una amplia mesa para los seis al fondo del comedor, en cuya pared luce  el nombre del establecimiento sobre nuestras cabezas.
     Según nos sentamos, y antes de que abriéramos la boca, ya nos pone en el plato unas exquisitas croquetas de marisco, cremosas y excelentemente envueltas, además de calentitas, y que una tras otra rápidamente desaparecieron de la fuente. Entre tanto nos fue diciendo lo que nos iba a poner, que si un poquito de esto, luego un poquito de lo otro. Total, que sin habernos enterado mucho de en que iba a consistir la cena, avisándole de que no se pasara para no elevar en demasía la factura, le dejamos hacer. Nos deja elegir el Vino, un Pazo de Señorans de 2010, el Vino que elabora en su Bodega de Meis Marisol Bueno, y que consideramos la mejor elección para la presente pitanza.


     Vienen en primer lugar los camarones, 3/4 de kilo para repartir, camarones rojos, grandes, carnosos y muy sabrosos, de los que poco a poco vamos dando cuenta, comprobando al final una vez mas que el camarón mas pequeño debe de ser el mas pesado, pues es el que permanece en el fondo de la fuente.


     Tras el camarón, dos kilos y pico de percebe. Hay como siempre división de opiniones entre cual de los dos es el rey del marisco, pero ya que estamos en la ruta del percebe al final la suerte se decante por el segundo. Los percebes eran buenos, pero creo que no superaron a los del mediodía en el San Francisco de Malpica.


     Aparece ahora Jacinto con dos fuentes de Almejas a la plancha. Las almejas dice que son de El Ferrol, y que son las mejores. Yo discrepo un poco, pues para mi, las mejores son las de Carril en la Ría de Arosa. Buenos ejemplares, abiertos en la plancha con una salsita que invitaba a mojar. Por cierto, estupendo el pan que se sirve en esta casa, y que es una continua tentación a hacer barcos con el, pero bueno, para eso es La Coruña puerto de mar, para que se pueda hacer barcos entre otras cosas.


     Dos fuentes de cigalas de buen tamaño vienen a continuación. Frescas, y en su punto de cocción. Veo a alguno de mis colegas foráneos un poco perdidos al comer este marisco, pues se afanan demasiado con sus pinzas mientras los expertos están mas centrados en las colas de los bichos, por lo que se imparten las instrucciones adecuadas para restaurar el equilibrio necesario en esta situación.

Detalle del salpicón
    Le toca el turno al afamado Salpicón de esta casa. Jacinto sostiene de que para que un salpicón sea bueno, en primer lugar tiene que tener buenos trozos de marisco, lubricante , cigala, en ocasiones santiaguiños. A partir de ahí, unas gotas de buen vinagre, aceite, rodajas de tomate natural maduro y huevo. Nada mas. Que delicia. Llevo desde hace años discutiendo con Peru que Marisquería de la zona de las dos en liza prepara mejor el salpicón, y al final voy a tener que darle la razón de que este sitio es el Río Ulla. Así dejaremos constancia de ello en la sección "Un Restaurante. Un plato" en próxima ocasión.

    Estábamos pensando tras el salpicón en si íbamos a querer postre o no, y Jacinto que siempre está al quite, nos dice: "Os voy a traer un postre que os vais a chupar los dedos". Tras un que si, que no, y de asegurarnos de que no iba a sacar un nuevo marisco, le dejamos ir para la cocina. Al cabo de un rato, va y nos trae esto de postre,


     Jooooderrrr!!! pensamos al verle salir con las fuentes. ¡Quien se va a comer esto ahora! Pues nosotros. Mas pan y a mojar de nuevo. Unos huevos de corral con unas riquísimas patatas fritas para el postre. Nunca lo hubiera pensado, pero que entraron de maravilla sin que dejáramos siquiera una patatilla en la fuente. De aquí, directos a los cafés y los chupitos para alargar una agradable sobremesa hasta que ya se nos empezaba a hacer tarde para regresar a Santiago directos al descanso, tras el maravilloso día disfrutado entre amigos, que ya empiezan a preguntar que "que es lo que se va a hacer el año que viene".
El año que viene ya se verá, pero aun nos queda mucha costa do percebe de esta tierra por recorrer.

     Hablemos ahora de esta factura. Veo en los comentarios de internet que el Río Ulla es caro. Yo digo que el marisco es caro cuando te lo cobran a este precio y no es bueno. Te lo pueden cobrar barato y ser malo, pequeño, etc. En este caso la relación Calidad/precio esta compensada para quien se sienta satisfecho con la degustación de un percebe minúsculo o marroquí, o una centolla francesa o vacía que es peor, por ejemplo.
     En el presente caso, se trata de uno de los lugares donde se puede degustar el mejor marisco que en Galicia se puede ofrecer, pero esto tiene un coste, de la misma manera que los relojes Viceroy tienen un precio y los Rolex otro diferente y todo el mundo entiende la razón de la diferencia.
     Esta cena con una degustación abundante de todos estos mariscos, junto con los huevos fritos y el vino tienen una relación calidad/precio adecuada y ajustada, a pesar de que 100 € por persona es una cantidad respetable de dinero, a pesar de ello, hasta me atrevo a decir que esta relación es buena.

Valoraciones finales.
Local: Amplio, estilo moderno. Madera y pocos adornos.
Mesas: bien vestidas. Asiento cómodo.
Iluminación: muy buena.
Servicio al cliente: muy bueno. Jacinto no entra en la valoración porque se sale de parámetros.
Aseos: muy bien
Relación Calidad/precio: Adecuada.

La Marisquería Río Ulla está en: C/Travesía Nueva de Buenavista, 13.A Coruña.
Telefono de reservas: 981 291 959





    

Restaurante Mar de Esteiro en A Sionlla. Santiago de Compostela

Terraza del Restaurante Mar de Esteiro
     Saliendo de Santiago por la Carretera de A Coruña en dirección a Sigüeiro, pronto nos encontraremos con esta casa convertida en Restaurante, de la que había oído hablar, por lo que tengo curiosidad por  conocer sus capacidades.

Uno de los comedores de la primera planta
     Tiene varios pequeños comedores repartidos por las plantas de la casa. A nosotros nos ubican en uno de los de la primera planta, luminoso y tranquilo, en una mesa junto a una de las ventanas.


     No hay aun mucha gente en el establecimiento y tardan un poco en atendernos. En previsión de la espera, les transmitimos lo que vamos a comer, y les pedimos que con el vino nos traigan un par de nécoras para enredar mientras tanto, que vienen enseguida. Las pécoras eran de buen tamaño, bien llenas y sabrosas a las que les damos un notable alto. 

Almejas a la plancha

     No se hace de esperar mucho la ración de almejas a la plancha que habíamos pedido para compartir tras las pécoras. Son muy grandes de tamaño y bien de punto de plancha. La salsa que las acompaña viene muy salada, lo que estropea el molusco, y no entiendo el por que. Un suspenso por este descuido.

Caldeirada de Rubio
   
     La caldeirada de Rubio es el plato principal que solicitamos para la ocasión, y aquí si que acertamos y acertaron ellos con la preparación. Unos buenos trozos de pescado fresco guisados con mimo en la cazuela, junto a la patata, guisantes etc., presentaban un aspecto estupendo y en boca mejor sabor. En este caso si se merecen el sobresaliente, a pesar de que este plato si se hizo esperar un poco. Todo sea para que salga del fuego cuando tiene que salir para que esté perfecto.


    Esta pitanza se acompañó de un tinto Valduero Una Cepa  de 2007, de las Bodegas del mismo nombre de la Ribera del Duero. Este es un vino de Pago, hecho con viñas de muy bajo rendimiento, y de ahí su nombre: cada cepa únicamente produce una botella. Es un vino de gran capa y de color rojo picota, de intensos aromas a frutos rojos, presencia de aromas de la madera a través de la vainilla, y estructurado y equilibrado en boca, con un largo final. todo ello por un precio aceptable (28 €) de la botella.


     Una tarta de queso hecha en la casa pero con un punto de exceso de horno, que no llegó a estropear su sabor, y a la cual se le da un aprobado justo.


      Para acompañar el postre, y viendo que lo tenían y que nunca lo había probado, pedí una copa de S ´, un Vino Generoso de Licor de Naranja, que así lo denomina la Bodega Sauci que lo produce. Este vino, o licor, que aun yo no tengo claro que es, es un trago dulce y ácido a la vez, único, y delicioso servido frío, y que es un excelente acompañamiento a cualquier postre. Espero encontrarmelo mas veces.

     En cuanto a la valoración final, esta tiene luces y sobras, tanto en la calidad de la cocina como en la atención recibida. En la primera por la salida de platos fuera de punto. En la segunda, quizás debido a que los camareros están atendiendo mas de un comedor, pues se encuentran fuera del alcance de nuestra vista cuando se les necesita y a veces se hacen esperar en exceso. Por lo demás, bien. 

Valoraciones: 
Tipo de cocina: tradicional y de mercado.
Instalaciones: muy bien
Ambiente: tranquilo. Sin ruidos
Iluminación: muy buena
Mesa: bien vestida. Buena separación entre mesas.
Asiento: cómodo.
Aseos: excelente.
Relación calidad/precio: Regular. Ambos factores la descompensan.
Bar y terraza en planta baja.

El Restaurante Mar de Esteiro se encuentra en: Lugar de Ponte Sionlla nº 2. Enfesta. Santiago
Teléfono de reservas: 981. 88. 80. 57. Móvil: 622. 79. 55. 50
E-Mail: desde su página web.
     








El Restaurante Gijonés AgU: Original, Creativo, Innovador

Fachada del Restaurante AgU
Tras haber dejado con buen paladar a los clientes Gijoneses y no gijoneses en su anterior etapa en Paladares, asienta de nuevo sus reales Alejandro G. Urrutia en el cogollo de Gijón, en la Plazuela de San Miguel, poniendo en marcha un pequeño, agradable y divertido Restaurante y Vinoteca. Estamos por tanto todos de enhorabuena de poder volver a disfrutar de lo que, de la creativa chistera de cocinero de Alejandro G. Urrutia saldrá.

Uno de los comedores
     Yo no hace mucho tuve la oportunidad de acercarme con un grupo de amigos por su casa, y de disfrutar en un ambiente muy acogedor, en un espacio sumamente agradable y decorado con muy buen gusto, de una deliciosa cena plena de sensaciones para cada uno de los cinco sentidos.

Su espectacular y luminosa la cocina
      La originalidad de la propuesta de Alejandro alcanza hasta el mas mínimo detalle, y se asoma por múltiples lugares, en la decoración, como ya mencioné anteriormente, en la propuesta de su carta y de como esta está planteada, en la cocina alegre y aparentemente desenfadada, pero seria en cuanto al nivel de creatividad de lo que en ella se cuece. Ahora, a esto le sumamos un cuidado extremo en la atención al cliente, una excelente bodega y algún que otro detalle mas, y ya tenemos un"revuelto maravilloso" para disfrute de cada cual.

Aceites, sales y mantequilla para el aperitivo

     Lo que nos propuso Alejandro para la cena lo transcribo literalmente. Un menú que consistirá en,

Un órdago al campo...
  • Consistirá en una parrillada de verduras





No tengo precio

  • Un Foié frío con compota de manzanas



Carne sois, y en rosas os convertiré

  • Pastel de puerros con centollo desmigado y agua de rosas



La vida sin pil pil

  • Baja cocción con guiso castellano y costra de cilantro



Sin espinas y a lo loco
  • Mero si espinas con chimi-churri, alcaparras y patatas chascadas


Nunca las vi igual...
  • Yemas de esparragos XXXXL (5 piezas)



Dejó de cacarear!!!
  • El Pitu de Caleya a baja cocción, con puré de repollo y crujiente de bacon





Sin ti no soy nada
  • Rabo relleno de foié con compota de cebolleta y crujiente de zanahoria



Un mar de leches
  • Carro de quesos a elegir, en nuestro caso:
    • La Peral
    • Fleur Maquis
    • Pont Leveque
  • Tiramisú a mi manera
Bodega
  • Dido 2008. D.O. Montsant
  • Mal Paso 2007. D.O. Mentrida
    Hablemos entonces de lo hasta ahora expuesto. El nomenclator de la carta ya en si, nos dio una pista de lo que se avecinaba. La cuidada preparación, así como la presentación de los platos nos abre los ojos. La degustación de estos ya nos permite hacernos una idea del buen saber hacer de este cocinero, y de como consigue una perfecta conjunción de aromas, texturas y sabores, de como juega con estos en algunos platos como en el rabo relleno, y de como deja que otros muestren únicamente su calidad natural, como en el caso de las excepcionales yemas de espárragos blancos.
    Hay platos sencillos, como la parrillada de verdura, y otros mas elaborados, como el riquísimo pastel de puerros. Hay un poco de todo que nos va llegando poco a poco y que, al igual que en el caso de las buenas películas, su trama se va desarrollando paso a paso manteniendo de manera creciente el interés del comensal, y todo ello en la compañía de dos estupendos tintos recomendados por la eficiente persona que nos atiende.
     
    Al final, tras lo postres y los cafés, no pudimos resistirnos a unos gin-tonics al gusto de cada cual, pues en esto empieza a pasar como con el café, que a cada cual le gusta de una manera. En resumen:   Es AgU una  referencia en Gijón en lo que a restauración se refiere, ya lo era Alejandro en Paladares, y lo seguirá siendo de ahora en adelante en este precioso y bien ubicado local. Comer o cenar en el, como tomar un vino o una copa de su bien cuidada bodega, con el añadido de las ricas tapas que la casa elabora.

Valoraciones:
Comensales: seis
Decoración: original y desenfadada
Mesa: bien vestida. Asiento cómodo
Iluminación: muy buena
Ambiente: agradable. Tranquilo y sin ruido.
Atención al cliente: excelente
Carta de vinos: amplia y variada
Relación Calidad/precio:  bien

El Restaurante AgU esta en la Plaza de San Miguel 10. Gijón (Asturias)
Telefono de reservas: 984 155050
Cierra: Domingo noche y Lunes.